Desde un punto de vista económico, la Enfermedad Infecciosa de la bolsa (IBD), también conocida como enfermedad de Gumboro, es una de las enfermedades más importantes de las aves en todo el mundo. Es una enfermedad altamente contagiosa que afecta el sistema inmune de las aves. Aves jóvenes de hasta 6 semanas de edad son más susceptibles al virus, dependiendo de su nivel de anticuerpos maternales contra la enfermedad. Cuanto más bajo el nivel de anticuerpos maternales, tanto más alto el riesgo de infección.

El virus de la IBD ataca y destruye los linfocitos B de la bolsa de Fabricio, que es el órgano central para la respuesta inmune de aves jóvenes. La inflamación de la bursa de Fabricio resulta primero en hinchazón, y después atrofia del órgano. En consecuencia, la depleción de linfocitos B puede causar inmunosupresión.

Las cepas de la IBD pueden variar en su grado de patogenicidad. Pueden diferenciarse en agudas (Gumboro clínico) y suaves (Gumboro sub-clínico).

Gumboro clínico

La forma clínica de la enfermedad se caracteriza por una morbilidad alta, mortalidad, inmunosupresión y pérdida de producción. La mortalidad puede llegar hasta un 30%, y sobrepasar el 50% en el caso de un virus muy virulento.

Gumboro sub-clínico

Esta manifestación leve de la enfermedad se caracteriza por una disminución en la producción, pobre recuperación después de infecciones comunes, respuesta pobre a otras vacunaciones (ND o BI), e incremento de complicaciones como coccidiosis y enfermedad respiratoria crónica.

Enfermedad infecciosa aguda de la bolsa

vvIBD es una variante patogénica más agresiva del VIBD, que fue descrito primero en Europa en 1986, pero ahora está dispersa por todo el mundo.

Las aves son más susceptibles durante las 6 primeras semanas de vida. Las infecciones tempranas (antes de las 3 semanas) tienden a ser más subclínicas mientras que las infecciones tardías (después de las 3 semanas) son por lo general más clínicas. Las cepas vvIBD causan los mismos problemas que las cepas clásicas, pero más severos. A diferencia de las cepas clásicas, las cepas muy virulentas pueden traspasar niveles más altos de anticuerpos maternales e inducen tasas mayores de morbilidad y mortalidad.